Mi plan para lidiar con el exceso de trabajo

Mi plan para lidiar con el exceso de trabajo

Llevo desde mediados de septiembre con demasiado trabajo. Tanto que condiciona ya muchos aspectos de mi vida. Viendo que no se trata de algo puntual, sino que puede ir a peor, me he propuesto llevar a cabo un plan para lidiar con el exceso de trabajo.

Es curioso, pero en una situación de crisis como la actual, cuando alguien se queja de tener demasiado trabajo, le miran mal. Una crisis como la que tenemos actualmente en España, que ha disparado el desempleo hasta niveles impensables hace unos años, también genera que los que tienen trabajo se vean en ocasiones muy sobrecargados, ya que las empresas no contratan más personal mientras sus empleados vayan sacando el trabajo adelante, aunque sea con importantes sobreesfuerzos.

El exceso de trabajo y sus efectos negativos

Desde mediados de septiembre el exceso de trabajo es una constante que me está afectando muy negativamente. Para sacar adelante todo el trabajo que tengo pendiente estoy trabajando demasiadas horas, más de las que debería, lo que me obliga a reducir el tiempo que le dedico a mi familia, a entrenar, a descansar, a este blog. Es la principal razón por la que no escribo y no publico todo lo que me gustaría.

El exceso de trabajo podría incluso estar bien si supusiera un incremento de mis ingresos, pero trabajo por cuenta ajena y mi sueldo se mantiene inalterable desde hace tiempo, independientemente de la cantidad de trabajo que saque adelante. También podría estar bien si estuviera alcanzando objetivos importantes para mí desde un punto profesional, pero no hay una relación directa entre la cantidad de trabajo que tengo y los objetivos profesionales que pueda conseguir. Tampoco tengo claro que suponga una mejora sustancial para mi empresa que yo esté desbordado de trabajo.

Mi plan para lidiar con el exceso de trabajo

Los efectos negativos de todo este exceso de trabajo son cansancio y mucho estrés. Sin embargo, a partir de este punto el post cambia de tono. Voy a dejar de quejarme. Este es mi plan para lidiar con el exceso de trabajo, recuperar el control, y reducir el cansancio y el estrés:

  • Priorizar y decir que no. El exceso de trabajo no sólo me afecta a mí sino a mi equipo, por lo que en muchas ocasiones vamos a tener que decir que no a determinados temas o cuando nos soliciten ayuda desde otros equipos. No es fácil decir que no, pero en la situación actual en la que nos encontramos tengo que priorizar lo verdaderamente importante para los intereses de mi equipo y decir que no a propuestas que no aportan nada a nuestros objetivos.
  • Delegar más. Tengo la suerte de contar con excelentes profesionales en mi equipo, por lo que debo darles la oportunidad de que asuman más responsabilidades para poder afrontar el exceso de trabajo que tenemos actualmente.
  • Hacer time-boxing. Voy a empezar a ponerme “reuniones conmigo mismo” en las que reservaré tiempo para sacar adelante las tareas más importantes. De esta forma me será más fácil tener control sobre mi agenda. Te recomiendo el siguiente enlace sobre time-boxing: Nociones de Time-boxing
  • Volver a utilizar GTD. Después de bastante tiempo utilizando GTD como método para organizar mi trabajo, decidí sustituirlo por una adaptación de los sistemas de Mark Forster, incorporando algunas de las prácticas recomendadas por GTD que más me gustan, como la regla de los dos minutos. Este cambio fue motivado porque la idea de crear un proyecto para casi todo me parecía engorroso. Sin embargo desde hace poco más de una semana he vuelto a adoptar GTD, tratando de aplicarlo de una forma más práctica. De momento parece que he conseguido tener un mayor control de lo que tengo que hacer en cada momento.
  • Dedicar parte de mi tiempo a organizarme. En GTD se recomienda dedicar parte del tiempo a organizar y revisar el estado de las tareas pendientes. Cuando tenemos exceso de trabajo y las tareas no paran de entrar, tendemos a trabajar como pollo sin cabeza, y no dedicamos tiempo a organizar el trabajo, simplemente nos dejamos llevar por la corriente. Para mantener el control y reducir el estrés es necesario pararse y dedicar parte del tiempo a organizar y revisar qué es lo que hay que hacer, repriorizando y replanificando las tareas pendientes.
  • Trabajar menos. Soy de los que opinan que es más productivo trabajar menos que estirar los horarios de trabajo, ya que trabajar más horas de las debidas desgasta y con el tiempo no sólo no mejora la productividad sino que la empeora. Pasar más tiempo con la familia y amigos, hacer ejercicio físico, descansar, dormir un número suficiente de horas y desconectar de los problemas del trabajo ayuda a que seamos más productivos.

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Y tú, ¿tienes o has tenido alguna vez exceso de trabajo? ¿Cómo haces en esos casos para mantener el control y evitar el estrés?

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